Historia Cruz de Caravaca

Hoy hablamos de la Cruz de Caravaca, uno de los símbolos más tradicionales que seguro que  has visto alguna vez, aunque no todos conocen su origen y significado. Podemos ver este diseño más comúnmente en el sector joyero, concretamente en colgantes y collares.

Según el Cristianismo, esta cruz conserva una parte de donde Jesucristo  fue crucificado. Su nombre tiene su origen en Caravaca de la Cruz, municipio situado en Murcia.

Sus dimensiones son las siguientes: En el eje horizontal, la parte más corta tiene 7 cm y la más larga 10 cm. En cuanto al eje vertical tiene 17 cm de largo.

La Vera Cruz, cuyo significado es “verdadera cruz” fue encontrada por Santa Elena, madre del emperador Constantino, quién hizo demoler un templo en Jerusalén hacia el siglo IV en busca de la Cruz donde crucificaron a Jesucristo. Días más tarde encontraron dicha cruz bajo los escombros de este templo.

En la edad media la Cruz de Caravaca ya empezaba a ser utilizada en diferentes ámbitos de la vida, y se pensaba que  podía ser un amuleto que aleje todos los males.

Joyas con diseño Cruz de Caravaca

Durante siglos no se volvió a saber nada de la Cruz de Caravaca, hasta que, como comentaremos a continuación, volvió a aparecer en el municipio de Caravaca de la Cruz.

Entre los siglos XII y XIII reinaba en la península  Ibn Hud, quién tenía conquistado prácticamente todas las poblaciones de dicho territorio. Se dirigían hasta esta localidad de Caravaca de la Cruz un grupo de católicos, y entre ellos se encontraba un clérigo llamado Ginés Pérez que era quién realizaba este tipo de ceremonias. Ibn Hud sintió curiosidad por cómo se realizaban este tipo de ceremonias y asistió a uno de ellas. Mientras se celebraba el acto fue cuando aparecieron dos ángeles que transportaban la cruz hasta la capilla. El rey atónito ante lo sucedido, decidió formar parte de dicha religión llegándose incluso a bautizar.

Años más tarde la cruz se utilizó como talismán contra las tropas musulmanas.

La veneración por esta Cruz se extendió a numerosos países por todo el mundo para rituales religiosos en el ámbito del cristianismo y como talismán para alejar las oscuras energías entre otros usos. Además, fue reconocida por diversos papas a lo largo de la historia. El más reciente fue Juan Pablo II, quién con su intervención en 1998 hizo que la Iglesia le otorgará a la localidad de Caravaca de la Cruz la denominación de “Ciudad Santa”. Actualmente la reliquia es conocida a prácticamente a nivel mundial, donde existen numerosas reproducciones.

Actualmente Caravaca de la Cruz celebra sus fiestas regionales  a primeros de mayo, representando la vida cotidiana de hace siglos y realizando todo tipo de actos que hacen sentir en sus calles la Edad Media.

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